Uno de los mayores impedimentos radica en la habilitación administrativa indispensable para formalizar las prestaciones realizadas. "Lo que tardan en largar es la habilita, que es lo que te permite facturar. No podemos reclamar ningún pago porque no nos dejan emitirla; hacen una bicicleta administrativa muy perjudicial", cuestionó la máxima autoridad empresarial.
La tensión comercial escala debido a la adjudicación cerrada de obras a empresas foráneas. En numerosas ocasiones, firmas radicadas en Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba obtienen acuerdos cerrados sin dar lugar a convocatorias abiertas. Dicha modalidad margina deliberadamente al entramado productivo instalado formalmente en el territorio provincial.
"No estamos negados a la llegada de compañías foráneas, pero queremos participar en las compulsas correspondientes. Muchas veces llegan con acuerdos ya armados y las pymes neuquinas no tienen margen ni para cotizar. Molesta no competir en nuestra propia provincia', aseveró el presidente de la entidad representativa.
La operatoria foránea también traslada consecuencias complejas al tejido urbano de Añelo. Las prestadoras externas movilizan cuadrillas temporarias que, al extinguirse las tareas pactadas, quedan desamparadas y sin sustento habitacional ni continuidad laboral en el corazón de la formación no convencional.
Frente a este escenario, las cámaras regionales intentan absorber la mano de obra sobrante dentro de las 120 compañías agrupadas. El dirigente remarcó que resulta contradictorio incentivar la radicación poblacional mediante promesas de miles de vacantes si en la práctica proliferan los desocupados en las puertas de los yacimientos.
Martín también puso el foco en la marcada asimetría en los costos de producción. A los talleres patagónicos se les imponen rigurosas inspecciones técnicas y la aplicación del convenio colectivo de petroleros privados con salarios de zona dos, mientras las operadoras adquieren insumos elaborados en establecimientos que operan sin exigencias equivalentes.
"Nos auditan de forma exhaustiva y pagamos sueldos bien remunerados como corresponde, pero nos ponen a competir contra talleres que sueldan sin exigencias de seguridad ni convenios similares. Si compran afuera bajo esas condiciones desleales, destruyen el empleo local neuquino de forma directa", sentenció con dureza el dirigente.
Para encauzar la problemática, desde CEISA demandaron una articulación institucional vinculante que involucre a los sindicatos, cámaras patronales, firmas operadoras y al Centro Pyme-Adeneu. El sector necesita previsibilidad respecto a los programas de inversión futuros para acondicionar oportunamente sus cotizaciones y capacidades técnicas instaladas.