"Tenemos un marco regulatorio pensado en el modelo sustitutivo de importaciones para garantizar el abastecimiento del mercado local. Hoy Argentina tiene otra realidad de recursos y lo que hay que pensar es un marco regulatorio para potenciar los niveles de exportación a lo largo de los próximos años", explicó Arceo ante la consulta de +e al cierre del evento.
"Vaca Muerta viene creciendo y lo hace significativamente. Tuvo en septiembre del 2022 un crecimiento del 28% interanual alcanzando los 258 mil barriles por día. El gran desafío de Vaca Muerta es aumentar aún más los niveles de inversión que permitan un salto aún más significativo los niveles de producción para que la cuenca se convierta en una exportadora de petróleo a lo largo de los próximos años", analizó el consulto en relación a los últimos datos oficiales.
En los primeros ocho meses del año, la cuenca Neuquina exportó 55 mil barriles por día. Para poder triplicar o cuadruplicar esa cifra, las inversiones tienen que estar orientadas a la infraestructura. La expansión de Oleoductos del Valle (Oldelval) y la rehabilitación de Oleoducto Trasandino (OTASA) son parte de esas inversiones importantes. En gas, el gasoducto Néstor Kirchner será un puntapié para revalorizar el shale gas neuquino.
¿Una Vaca Muerta exportadora de gas (en la región y con GNL al mundo)? La respuesta de Arceo es contundente: "Para eso se necesita una readecuación del marco regulatorio, pero claramente el nivel de recursos no convencionales que hay en la Argentina permite a Vaca Muerta y a la cuenca Neuquina en un exportador neto de hidrocarburos".
El escenario de restricciones a las importaciones y la falta de dólares que afecta a la macroeconómica de Argentina puede darle un golpe a Vaca Muerta y aminorar la tasa de expansión de su industria. "Es que Vaca Muerta para crecer necesita inversiones y acceso a divisas que permitan viabilizar la importación de equipos para potenciar la producción", opinó y advirtió Arceo.