“Brasil siempre fue un mercado muy difícil para el gas argentino, por la resistencia de Petrobras que por entonces era un monopolio. Hoy en día Jair Bolsonaro está desregulando el mercado, y eso puede ser una oportunidad pero hay que tener en cuenta que Brasil está produciendo mucho gas asociado que inyecta hoy en día para mantener la presión de los yacimientos, pero su potencial de producción de gas natural es muy grande”, indicó el ingeniero José Luis Sureda, en diálogo con +e.
Mientras Vaca Muerta espera un nuevo gasoducto troncal para llevar su producción, que tiene perspectivas de crecer por las características geológicas de las rocas de esquisto y los incentivos del Plan Gas.Ar, existe en la actualidad un sistema con zonas saturadas y otras subexplotadas. Es así lo que ocurre con el Gasoducto Noreste, que desde Campo Durán, en Salta, abastecería a Chaco y Formosa; sin embargo, el único tramo terminado es el que abastece a Entre Ríos y parte de Formosa.
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Las exportaciones de gas a Chile son una opción que le permite a Argentina colocar excedentes ante la baja del consumo por la llegada de las temperaturas más altas.
De Añelo en Neuquén a San Jerónimo en Entre Ríos hay un tramo en uso que se vincula con otros sistemas de transporte para llevar gas natural al resto del país. Un segundo tramo conecta San Jerónimo con Uruguayna, en Corrientes, y es la salida perfecta para entrar a Brasil y también pensar en un futuro con el abastecimiento gasífero a Uruguay.
“Brasil ofrece perspectivas muy interesantes. La CT Uruguaiana está compitiendo en este momento en una licitación de potencia y energía a 15 años de plazo. Si logramos la adjudicación, Argentina se asegura una exportación de gas firme clave para desarrollar Vaca Muerta, en el marco del recién aprobado Plan Gas.Ar”, apuntó Juan Bosch, director de Negocios Internacionales de SAESA, en diálogo con +e.
Aquella válvula que conecta el gasoducto de 437 kilómetros de Aldea Brasilera con Uruguaiana permaneció cerrada desde 2015. El 14 de febrero se dejó atrás un periodo de seis años de ausencia. La central de SAESA tiene una capacidad para exportar hasta 2,4 millones de metros cúbicos de gas natural por día.
En declaraciones al diario boliviano Los Tiempos, el analista Álvaro Ríos advirtió: “Vaca Muerta está despertando y el gas boliviano ya no es imprescindible”.
Actualmente, hay una caída local por la combinación del efecto pandemia y la baja estacional por el menor consumo en el verano. Por eso es importante para la industria que el Plan Gas.Ar pueda ser constante y lograr el incremento de la producción para usos como la generación térmica, el consumo industrial y cualquier expansión del sistema, con la chance de exportar a Brasil, Chile, Uruguay y también Paraguay.