“Con el aporte que puede hacer la energía en términos de eficiencia de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, el gas es el hidrocarburo menos contaminante, pero a la vez emite gases metanos donde hay mucho para ganar en términos de reducción y eficiencia y en eso se está trabajando. Es un largo camino, pero se está avanzando. Las metas están planteadas y el país tiene una hoja de ruta para seguir”, aseveró.
Asimismo, Carbajales valoró la continuidad del Plan Gas.Ar y destacó la articulación de lo público y lo privado para contribuir con la producción de gas. “Es un programa federal, que tiene una estabilización porque se firman contratos de la primera tanda con un plazo hasta 2024. Y este Gobierno lo extendió hasta 2028. Así que es una política que trasciende a los gobiernos”, afirmó.
“Es una iniciativa cuyo seno está en la articulación de lo público- privado. Las compañías tienen que confiar e invertir en planes de mediano y largo plazo. Hay contratación de pymes locales y eso implica menos importación y más trabajo en las provincias. Entonces cualquier molécula que Argentina pueda producir internamente va a ser el reemplazo de otra que sale hasta 3, 4 o 5 veces más”, consideró.
En este sentido, Carbajales sostuvo que uno de los efectos del Plan Gas.Ar fue saturar la capacidad de transporte por lo que se tuvieron que llevar a cabo obras como el Gasoducto Néstor Kirchner y la reversión del Gasoducto Norte lo que permitirá incrementar la producción y reducir las importaciones de energía. “Cuando esa capacidad de transporte se incremente con la finalización de la primera etapa del Gasoducto Néstor Kirchner y otras obras van a implicar una reducción significativa de importaciones en los barcos de GNL y el gasoil. Eso va a permitir que, según los analistas, en 2024 la balanza comercial aporte dólares a la economía como lo hace el campo”, manifestó el exfuncionario nacional.