El lunes, cuando se enteraron de la toma, recurrieron a Fiscalía con sus títulos de propiedad y reclamaron el desalojo, que se ordenó el martes. Sin embargo, como pasan las horas y los ocupantes siguen en el lugar, salieron públicamente a exigir que se liberen los lotes.
Uno de los principales damnificados es Joaquín Nervy, dueño de Fiorasi SA, concesionaria para la Patagonia de los camiones IVECO. El empresario vino en un vuelo desde Trelew a Neuquén para reclamar el desalojo inmediato.
“Nosotros compramos, somos propietarios del lote que queda sobre Casimiro Gómez, en la intersección con la Autovía; tenemos una inversión prevista ahí de 2,5 millones de dólares y nos está llamando de IVECO Argentina porque hay preocupación por lo que está pasando”, comentó.
Dijo que, en el ambiente empresario, la toma provocó “mucho ruido”, porque se afectaron lotes vinculados a la prestación de servicios en Vaca Muerta “y no entendemos ni aceptamos la posibilidad de que no haya un desalojo, esto se tiene que solucionar”.
“Estamos muy, muy preocupados porque esto tiene un efecto tiempo que es peligroso y ya pasaron cuatro días, hay que actuar ya”, remarcó.