El secretario Aguirre explicó que el desarrollo permitirá a la Provincia de Tierra del Fuego “contar con un polo petroquímico a fin de industrializar los hidrocarburos de los yacimientos on shore y off shore, y posicionarse como proveedor de excedentes de gas a través de la licuefacción. También se generará, a partir de la ventaja geográfica, una red de proveedores locales de servicios de alta calidad, para abastecer este desarrollo y el futuro que se cree con el éxito exploratorio costa afuera”.
En una primera etapa se estima que el requerimiento de gas del polo petroquímico alcanzará los 4 millones de m3/día, pero al ser un modelo escalable se destaca la necesidad de concretar de manera simultánea la explotación de los yacimientos off shore largamente estudiados, en particular el denominado proyecto Fénix en manos del consorcio que opera Total (junto a sus socios Pan American Energy y Wintershall Dea) que demandaría la inversión de unos US$ 1.000 millones. Para asegurar la estabilidad de las concesiones involucradas que se mantuvieron reuniones informales para la nueva extensión. Las concesiones Cuenca Marina Austral 1 (CMA1), en lo que respecta a la jurisdicción provincial, vencía en 2021 y fueron prorrogadas hasta 2031 en un proceso que se realizó en 2017. Y en los últimos meses se inició el proceso, formalmente, ante el Ejecutivo Nacional, para extender la porción de su Jurisdicción hasta 2041, por lo que el Gobierno de Tierra del Fuego aceptaría una nueva prórroga hasta la misma fecha.
Para Aguirre, el polo permitirá al país sustituir importaciones por unos US$ 400 millones al año, y le significaría a la provincia ingresos por unos US$ 2.700 millones hasta 2041, pero se destaca en particular que su puesta en marcha significará la apertura de 600 puestos directos y 1.200 indirectos, además de la generación de una amplia cadena de valor con proveedores que podrán ser de la provincia o la región sur de la Patagonia, lo que actuará como un multiplicador de la actividad económica. Pero el proyecto también involucra la construcción de un puerto asociado próximo a Río Grande -el único existente hoy es el de Ushuaia- que permita la salida de la producción de valor agregado pero que, a la vez, brinde servicios a todas las actividades industriales y civiles de la isla, operando en forma independiente bajo el formato técnico de “landlord port”. Esta infraestructura comprende muelles de cargas generales, de productos químicos y petroquímicos, incluyendo petróleo crudo y sus derivados.
El proceso de industrialización de gas implica liberar capacidad de transporte del gasoducto General San Martín que en la actualidad es de unos 30 MMm3, pero que no alcanza a los 20MMm3, de los cuales 14MMm3 provienen de la Cuenca Austral. El incremento de la producción fueguina tendría entonces un límite, ya que en paralelo también tienen proyectos en marcha de volúmenes incrementales yacimientos de Santa Cruz y Chubut que utilizan el mismo ducto.