YPF y los sindicatos habían iniciado el 22 de enero pasado una serie de negociaciones. Dentro de esa agenda, informó el sindicato, estaba el régimen de jubilaciones anticipadas, la solicitud de vacunación para el sector y los protocolos vigentes en la industria. Sin embargo, el principal pedido a la petrolera controlada por el Esatado fue que se completen las dotaciones en perforación, sumando un cuarto hombre en las fracturas de los pozos.
Además, hacia fines del 2020 la actividad empezó a repuntar con más etapas de fractura y perforación, quedando en stand by unos 1300 trabajadores petroleros. El gremio quiere que para marzo estén todos los operarios con funciones en el campo, algo que evitaría la sobrecarga de trabajo en el campo.
Tras la convocatoria a medidas de fuerza, este viernes continuaron las negociaciones con la operadora y la mediación del gobierno nacional. Es así que se llega a esta conciliación obligatoria y la reapertura del diálogo entre el gremio de base y la petrolera más importante de Vaca Muerta.