El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dijo el 2 de junio que había impuesto sanciones a cuatro navieras por transportar petróleo venezolano.
Dynacom Tankers Management, con sede en Atenas y que administra el petrolero Chios I, entre los barcos en la lista negra, dijo en el lunes que está "comprometida a abstenerse de cualquier negocio futuro que involucre a Venezuela".
NGM Energy SA, que gestiona otro buque en la lista negra -el cisterna Voyager I-, sostuvo el viernes que había implementado "una política estricta contra el servicio de buques que pretenden cargar carga de origen venezolano en el futuro, sin autorización expresa de Estados Unidos".