Como informó +e, SAESA compró la CTU para reactivarla y aprovechar su ubicación estratégica, puesto que está integrada al sistema energético argentino. De este modo, ofrece solución competitiva a las necesidades eléctricas del sur de Brasil y, eventualmente, al Noreste argentino.
“Este proyecto permitirá al país exportar energéticos excedentes respecto de la demanda local, ingresar divisas, agregar valor y mayor competitividad al aplanar la curva de demanda de gas argentino”, destacó Bosch.
Con dos turbinas y un generador de vapor de recuperación de calor, la CTU puede producir 640 MW y utiliza 2,5 MMm3/d.
La más reciente novedad es que SAESA llegó a un acuerdo con las empresas Urca Energy y Mercurio Comercializadora para la comercialización de la energía eléctrica que produzca la CTU. Estas compañías tomarán a su cargo la coordinación de los aspectos regulatorios y comerciales vinculados con la venta de la energía eléctrica de la Central durante este período estival.
Urca opera en el sector de generación y comercialización, en tanto Mercurio tiene experiencia en el sector eléctrico.
Bosch señaló en una entrevista previa con este suplemento que el Plan Gas 4 es una de las oportunidades para sostener la producción de gas en Vaca Muerta y así tener un proyecto de exportación en firme de shale gas. Los mercados de países vecinos como Chile y Brasil se hacen importantes con la puesta en marcha del programa de estímulos a la producción gasífera.
Pero también las modificaciones al Gasoducto del Noreste contribuirán a que el proyecto de SAESA tenga más posibilidades. Incluso, el gobierno nacional está prestando atención a esta chance que abre el mercado brasileño.
Brasil tiene problemas de generación de electricidad en el verano por la menor producción de las hidroeléctricas, de las que depende mucho. Es así que los estados del sur consideran al gas natural como la opción más aceptable para abastecerse y no tener cortes de energía.