El proyecto es un paso clave el gobierno, que se ha fijado el objetivo de duplicar la capacidad de generación eólica marina del país para 2030 y descarbonizar el sector eléctrico para 2035.
El Gobierno revocó en febrero una decisión de la anterior administración que había cancelaba el proceso de concesión de permisos para Vineyard Wind a finales del año pasado, reanudando con ello el proceso de revisión medioambiental.
Vineyard Wind es una empresa conjunta formada por Avangrid, unidad de la española Iberdrola, y la danesa Copenhagen Infrastructure Partners. El proyecto se situaría a 24 km de la costa de Massachusetts. Una vez construido, se espera que proporcione energía a más de 400.000 hogares del estado.
El sector de la energía eólica marina se había quejado de la lentitud en la concesión de permisos para los proyectos en alta mar, por lo que acogió con satisfacción el anuncio del lunes.