"Fue gravitante el aumento sostenido de la demanda de alimentos en todo el mundo por el ingreso en la 'nueva normalidad' y por la búsqueda en todos los países por recomponer las existencias internas, incluso de reserva", dijo la Cámara.
El sector es la mayor fuente de dólares para Argentina, que necesita fortalecer sus reservas internacionales mientras el Gobierno intenta reactivar a la economía, fuertemente golpeada por una recesión de tres años y por la pandemia del COVID-19.
Argentina es el tercer exportador de maíz del mundo y el principal proveedor de alimentos para ganado de harina de soja, que se utiliza para engordar cerdos y aves de corral desde Europa hasta el sudeste asiático.
El banco central compró en marzo unos 1.475 millones de dólares del mercado mayorista, en base a estimaciones de operadores y a datos de Reuters, el mayor volumen mensual desde noviembre de 2019.
El complejo oleaginoso-cerealero aportó en 2020 el 40,78 % del total de las exportaciones del país sudamericano, según datos del INDEC.