De acuerdo al organismo gubernamental, durante el período de siete días finalizado el 17 de septiembre, los inventarios de petróleo del país norteamericano disminuyeron en 3,5 millones de barriles, a un total de 414 millones de unidades.
Sin embargo, las cifras obtenidas marcaron una diferencia con los resultados calculados por los analistas consultados por Reuters, quienes esperaban una baja de 2,4 millones de barriles.
En tanto, la entidad agregó que las existencias de crudo en el centro de distribución de Cushing, Oklahoma, declinaron en 1,5 millones de barriles por día (bpd).
Según la EIA, la refinación aumentó en 960.000 unidades por día, mientras que la tasa de utilización creció en 5,4 puntos porcentuales en la semana y las importaciones netas de crudo en Estados Unidos aumentaron en 519.000 bpd.
Respecto a las reservas de gasolina, el organismo señaló que en la etapa evaluada, se observó un alza en 3,5 millones de barriles a 221,6 millones de unidades. En contraste, los especialistas encuestados por la agencia esperaban un descenso de 1,1 millones de barriles.
Para finalizar, el informe de la entidad añadió que los inventarios de destilados, que incluyen combustible para calefacción y diésel, bajaron en 2,6 millones de barriles a 129,3 millones de barriles, frente a la expectativa de un declive de 1,2 millones de barriles, mostró el informe de la EIA.