Luego del hecho, Perú ordenó a Repsol que suspendiera las actividades de descarga de petróleo hasta que la firma presentara nuevos planes de contingencia en caso de un nuevo derrame.
De acuerdo a Reuters, hasta el momento, las autoridades peruanas no han dicho aún si permitirá a la compañía energética reanudar las operaciones sobre la base de los nuevos planes presentados por la petrolera.