“La rotación de una de las palas de la turbina eólica puede alimentar una casa promedio del Reino Unido durante 24 horas”, aseguró entusiasmado un vocero de la compañía para poner en dimensión el trabajo realizado.
El desarrollo de Hornsea 2 se da en el mismo momento en que los países europeos intentan conseguir fuentes de energía alternativas a los combustibles fósiles rusos, incluido el gas, luego de la invasión de Ucrania por parte del Kremlin en febrero pasado.
“Los eventos mundiales actuales resaltan más que nunca la importancia de los proyectos de energía renovable emblemáticos como Hornsea 2, que ayudan al Reino Unido a aumentar la seguridad y la resiliencia de su suministro de energía y a reducir los costos para los consumidores al reducir la dependencia de los costosos combustibles fósiles”, dijo Duncan Clark, jefe de la región del Reino Unido en Orsted.
El Reino Unido alberga un sector eólico marino maduro que parece destinado a expandirse en los próximos años, y las autoridades apuntan a una capacidad de hasta 50 GW para 2030.
La Unión Europea, de la que el Reino Unido se retiró en enero de 2020 (Brexit), estableció como objetivo llegar a los 300 GW para la energía eólica marina a mediados de este siglo.
Mientras tanto, en EEUU tiene un largo camino por recorrer para alcanzar a Europa. La primera instalación eólica marina de Estados Unidos, el parque eólico Block Island de 30 megavatios, solo comenzó a operar comercialmente a fines de 2016.
Sin embargo, se avecinan cambios, y en noviembre de 2021 se inició un proyecto denominado "primer parque eólico marino a escala comercial" de los Estados Unidos.