En este marco, el regulador dijo que la compañía suiza decidió no convertirse en una empresa alemana, y advirtió que la firma debe crear una filial bajo la ley de su nación para ocuparse de la sección del gasoducto en su territorio.
"Sólo se considerará una certificación para la explotación de Nord Stream 2 una vez que el operador esté organizado en una forma legal que cumpla con la legislación alemana", indicó el organismo.
Asimismo, el regulador señaló que "sólo evaluaría una solicitud después de una transferencia de los principales activos y presupuestos de personal a la filial de su país".
De acuerdo a Reuters, una vez cumplidas estas condiciones previas, la entidad energética dijo que el pedido "podría seguir siendo evaluado hasta principios de enero".
Por su parte, desde Nord Stream 2 expresaron que fueron notificados por el regulador, pero añadieron: "No estamos en condiciones de comentar los detalles del procedimiento, su posible duración y sus repercusiones en el calendario de inicio de las operaciones del gasoducto".
En tanto, las empresas gasistas ucranianas Naftogaz y GTSOU recibieron el lunes el aviso de que serían incluidas en el procedimiento de certificación alemán de la obra. Según el medio, Ucrania se opone al proyecto y podría perder ingresos si el gas procedente de Rusia evita los gasoductos en su territorio.
En este contexto, el director de Naftogaz acogió con satisfacción la decisión del regulador alemán de suspender la certificación.
Además, el regulador añadió que el Ministerio de Economía de Berlín y la Comisión Europea "fueron informados de su aviso a Nord Stream 2". La Comisión dispone de dos meses tras la decisión del organismo alemán para evaluar el pedido.