Las tareas prevén la modernización de la totalidad del parque de tanques para hacer frente a la creciente producción de shale oil, que viene marcando récords mes a mes.
Si bien el sistema aún tiene resto para hacer frente a la producción de la cuenca, en los últimos meses algunas operadoras advierten dificultades adjudicadas, a demoras en algunos trabajos de mantenimiento.
“Cuando se junta toda la producción en Allen, no es que la capacidad del caño esté al tope, pero como hubo algún overhaul que no hicieron en las plantas de bombeo, tuvieron que bajar la capacidad”, indicó a +e en off the record un alto directivo de una petrolera con operaciones en la cuenca.
“No se ha planteado paralizar producción, pero cuando te pasás en un 5 o 6% de lo que tenés que entregar, te llaman la atención. No se ve hoy en día un boom de producción, pero cuando te vas arriba de lo programado, se complica porque están haciendo trabajos que deberían haber realizado antes. Cuando vas a la capacidad nominal, excede ampliamente la producción que tiene la cuenca”, explicó la fuente.
Otras operadoras consultadas no han tenido problemas para poder entregar su producción, cuestión que se planifica mes a mes, aunque señalaron también se intenta ampliar la capacidad de transporte mediante equipos inyectores de polímeros (reductores de fricción).
El proyecto Vivaldi planea elevar la capacidad de 28.000 metros cúbicos diarios hacia Puerto Rosales hasta 38.000. Se puso en marcha en 2019, con vistas a culminar en 2020, pero se paralizó por la pandemia y ahora las obras acumulan un retraso de varios meses. Actualmente la compañía trabaja en un cambio de tramo del oleoducto entre las estaciones de bombeo de Salitral y Puerto Rosales, en cercanías a la ciudad de Bahía Blanca.