Un total de 99 plataformas de producción de petróleo y gas permanecen sin personal, en comparación con las 288 evacuadas originalmente, indicó Reuters.
"Toda la región todavía sigue con problemas con el reabastecimiento", dijo Tony Odak, director de operaciones de Stone Oil Distributor, la empresa encargada de suministrar combustible a la industria costa afuera.
"Las refinerías están volviendo a funcionar lentamente, pero hay mucha infraestructura que necesita volver a estar en línea e inspeccionarse también", agregó.
Según afirmó el Departamento de Energía, este lunes, cinco refinerías en Luisiana permanecieron cerradas, lo que representa alrededor de 1 millón de barriles por día de la capacidad de la planta, o cerca del 6% de la capacidad de refinación operativa total de Estados Unidos.
Las tres refinerías en el área de Baton Rouge y una cerca de Nueva Orleans comenzaron el reinicio de sus actividades, lo que representa 1,3 millones de bpd de capacidad de refinación, añadió el departamento. Sin embargo, advirtieron que "no producirán a tasas completas por varios días".
En cambio, la entidad señaló que las operaciones "siguen siendo limitadas" en la terminal marítima del Louisiana Offshore Oil Port (LOOP) y detallaron que aún "se están realizando reparaciones".
Por su parte, Royal Dutch Shell Plc, el mayor productor de la costa del Golfo de Estados Unidos, comenzó el domingo a redistribuir personal a sus plataformas Enchilada y Salsa.
La región todavía enfrenta cortes de energía, después de que Ida provocara la caída del suministro eléctrico a más de 1 millón de personas la semana pasada. Hasta el lunes, todavía había alrededor de 568.000 clientes sin energía en Louisiana.
En este contexto, la Guardia Costera informó que lleva adelante una investigación de casi 350 informes de derrames de petróleo en y a lo largo del Golfo generados a raíz de la tormenta.