YPF fue la empresa que más afiló la tijera. Si en marzo produjo 242.300 bpd en todas sus operaciones en el país, en la cuarta semana de abril reportó 217.100 bpd, una disminución del 10,4%. La guerra de precios primero y la cuarentena total después alteraron todos los planes de la empresa para este 2020, el cual transita con austeridad.
Producción de petróleo _ Cuenca Neuquina (abril 2020).jpg
Energía evalúa con particular interés la Cuenca Neuquina, conformada por Neuquén, Río Negro y La Pampa. La cuenca cabecera de Vaca Muerta manifestó una fuerte caída en las últimas semanas. La producción en marzo era de 229.000 bpd, en la primera semana de abril pasó a 218.000 bpd, en la segunda a 198.000 bpd y en la tercera a 183.000 bpd. Así se llega a los 182.000 bpd en la cuarta semana, de acuerdo con lo reportado por las empresas informantes.
La compañía controlada por el Estado nacional aplicó un fuerte recorte de producción en Loma Campana, adelantado en detalle por +e en ediciones anteriores. Pasó de producir cerca de 50 mil barriles por día a 25 mil de shale oil en el área emblemática de Vaca Muerta. La estrategia de la empresa es descomprimir el mercado ante la falta de demanda y el sistema de almacenamiento al máximo. De hecho, la refinería de Plaza Huincul trabaja a demanda y solo con crudo propio de YPF (tiene una capacidad de 4000 metros cúbicos por día).
La proyección indica que la producción seguirá en baja para ajustarse al contexto de reducción de la demanda de combustibles y de refinerías que frenaron la elaboración de naftas y subproductos del crudo por el congelamiento de la economía.
De las petroleras que informaron su estado, dos mostraron indicadores positivos, una curiosidad en medio de los pozos en “modo pandemia”. Pan American Energy es la primera, con un aumento del 1,1%, aportando nada menos que 108 mil barriles diarios a fines de abril, principalmente en su área chubutense Cerro Dragón. Y la otra que dio la sorpresa fue Capsa-Capex, una compañía independiente de petróleo convencional que aumentó un 0,3% su producción, aportando al sistema 13.100 barriles por día.
El nuevo coronavirus atravesó a marzo parcialmente y a abril por completo, con los yacimientos e instalaciones petroleras trabajando con guardias mínimas. Muchos proyectos activaron el freno de mano y un indicador fue el de “cero fracturas” en el mes de abril.
La industria hidrocarburífera fue considerada una actividad esencial, con trabajo solo con guardias mínimas, y por eso se esperan las definiciones sobre un precio sostén y de retenciones (móviles o cero) para agilizar el mercado, garantizar un mínimo de producción para no tener que importar después de la pandemia y evacuar el stock sobrante, que acumula unos 10 millones de barriles que fueron puestos en oferta para el mercado exterior.
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