Acerca del aporte concreto a la industria, explicó que trabajan dos focos importantes: “Uno es la sustentabilidad, el trabajo que estamos haciendo con operadoras como Shell es inspeccionar los gases de efecto invernadero. En Argentina parece lejano, pero el mundo lo analiza a la hora de invertir. Y el segundo, es cómo hacer más eficientes los costos que tienen hoy las empresas”.
La compañía, que está valuada en 13.5 millones de dólares con un crecimiento del 250% desde el año pasado, toma herramientas de la robótica, internet de las cosas e inteligencia artificial para hacerse de datos en campo y transformarlos en información relevante para facilitar la toma de decisiones.
“En promedio se pasa el 40% del tiempo activo viajando porque son lugares alejados y empezamos a construir valor a partir de la idea de aprovechar ese tiempo. Pronto empezamos a ver que había muchas oportunidades en la industria”, explicó.
“En todas las tareas operativas que hay -como ir a ver algo puntual en un pozo, una válvula mal cerrada, por citar algunos ejemplos- nosotros incluimos tecnología para ver lo que está sucediendo; se recopila la información y el operario después toma una decisión de ir o no al lugar. Tiene la información más clara, justamente para que haya mayor eficiencia”, agregó Bogado. Y explicó el concepto de “pozo digital”: “significa automatizar varias tareas que tienen las locaciones con robots e inteligencia artificial. Suena bastante futurista, pero son tareas simples y repetitivas en muchísimas situaciones. La idea es bajar el costo tratando de hacerlo mucho más eficientemente”.