El investigador de Flacso y la Universidad de Quilmes (UNQ) planteó además que la creación de un bono que ofrezca "garantías a los inversores", al estar atado al desarrollo de la cuenca de petróleo y gas no convencional, contribuiría a "licuar un poco el exceso de pesos que hay en la economía y que no encuentran inversión productiva".
En cuanto a las encrucijadas de una coyuntura atravesada por "la inflación muy alta", reiteró que la realidad económica obliga a implementar una "tarea fina" que él describió como la necesidad de "recalibrar salarios, tarifas y demás, pero al mismo tiempo controlando los precios", lo que implica "configurar una nueva estructura de precios relativos y plantear un congelamiento para sostenerlo", detalló.
Al describir la actualidad económica, consideró que "una salida macro de ajuste fiscal no solucionaría los problemas de la actualidad" porque si bien podría "reducir las presiones cambiarias" por otro lado profundizaría el problema a la "crisis salarial", con el riesgo de generar "un ajuste con estancamiento económico, crisis y aumento del desempleo", con lo cual la "desestabilización dejaría de estar en el Banco Central y en los dólares para estar en la calle".
Sobre la nueva modalidad de segmentación de los subsidios a la electricidad y el gas, dijo estar de acuerdo con el criterio de "poner un límite al consumo subsidiado" pero advirtió que "el aumento de tarifas que se viene pensando es un poco más elevado del que conduciría al objetivo de sostenibilidad desde el punto de vista de los ingresos".
"El hecho de ir sobre los sectores de altos ingresos me parece bien conceptualmente, aunque hay que ver cómo se logra desde el punto de vista técnico para que después no aparezcan jubilados o sectores de bajos ingresos pagando tarifas imposibles para ellos", manifestó.