"Estamos preocupados por el avance de la pandemia, tenemos que seguir trabajando en un marco de 'acomodamiento' de la actividad y que no tengamos que tomar medidas como las del año pasado", indicó Pereyra. De este modo, el líder de los petroleros privados de la cuenca Neuquina se refiere al cierre masivo de pozos y la aplicación del acuerdo de suspensiones en el marco del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo.
"Claro que hemos tenido contagios, pero rápidamente se activan los protocolos de aislamiento. Si que estamos con mucho cuidado y prevención para que podamos seguir trabajando con mucha tranquilidad", señaló Pereyra en el contacto con la radio.
En 2020, cuando el COVID-19 generaba incertidumbre en las economías por el alto nivel de contagios y las medidas de aislamiento en el mundo, la industria hidrocarburífera quedó prácticamente parada. En abril de ese año el barril de petróleo llegó a cotizar en negativo por el exceso de stock ante la imposibilidad de encontrar mercados para vender el crudo. A finales del año, la situación empezó a mejorar y actualmente el barril está en 60 dólares.