Sergio Massa, en tanto, propuso que Argentina tiene que entrar en un proceso de desarrollo: gasoductos, venta de energía al mundo, exportación de valor agregado: son el camino para acumular reservas y fortalecer nuestra moneda. Sentenció que acometerá un programa de desarrollo exportador: energía, minerales, campo y economía del conocimiento.
Por su parte, Juan Schiaretti planteó acabar con los subsidios a Edenor, Edesur y AySA, que prestan servicios en el AMBA, mientras que ni Myriam Bergman ni Patricia Bullrich realizaron propuestas de índole energético.
Ya en el segundo debate que tuvo lugar en la Facultad de Derecho de la UBA, el tópico ambiental fue elegido por los ciudadanos, por lo cual hubo espacio para más propuestas relacionadas.
Milei negó que él rechazara el Cambio Climático y recordó que tiene un programa energético integral, aunque no detalló ninguna medida concreta al respecto. “Existe en la historia de la Tierra un ciclo de temperatura, hay un comportamiento cíclico, y éste es el quinto punto del ciclo, donde la diferencia con los cuatro anteriores es que antes no estaba el ser humano como ahora. Todas esas políticas [ambientales] que culpan al ser humano son falsas. No vamos a adherir a la Agenda 2030, nosotros no adherimos al marxismo cultural”, afirmó.
Massa hizo hincapié en la visión papal de “la casa común” y planteó solo dos medidas concretas: penalizar la contaminación y promover el hidrógeno bajo en carbono. Pero no habló de hidrocarburos y Vaca Muerta, de exploración off shore ni de litio; como tampoco se refirió al Plan de Transición al 2030 de la Secretaría de Energía.
“Vengo planteando desde 2014 la reforma del Código Penal para delitos de contaminación de ríos, tala de bosques o destrucción de humedales, con una pena de 3 a 8 años de prisión”, subrayó.
El gobernador de Córdoba fue el que más se explayó en este terreno. Propuso cumplir con los Acuerdos de París y la Agenda 2030, subir el corte de biocombustibles al 20% en biodiesel y al 27% en bioetanol, y crear un mercado nacional de carbono, sin mencionar que celebró haber construido en su provincia unos 3.100 km de gasoductos.
La candidata de izquierda criticó al extractivismo, a las multinacionales, al “saqueo del litio”, a la exploración offshore y a la megaminería; y defendió el proyecto de ley de humedales ralentizado en el Congreso. “Todos se pusieron de acuerdo y la cajonearon en el Congreso, tenemos que volver a recuperar la calle para conquistar esta ley”, protestó.
“En el bloque sobre Economía los candidatos no se pronunciaron de manera rotunda sobre cuestiones energéticas, mientras que temáticas macroeconómicas como inflación, dolarización, emisión, deuda, etc., monopolizaron las exposiciones y las repreguntas. En el segundo debate, el desarrollo ambiental fue de menor densidad frente a otros temas ampliamente debatidos como seguridad, trabajo, dolarización o alquileres. No obstante, todos los candidatos hicieron algún mínimo planteo, a excepción de Patricia Bullrich, quien ignoró por completo el tema”, analizó el consultor de Paspartú, Juan José Carbajales.