Para ello, se apalancan en cuatro obras claves. Massa prepara un viaje a Neuquén para inaugurar el oleoducto Vaca Muerta Norte, con el cual traccionará las exportaciones de crudo a Chile.
En ese mismo momento, se habilitará la primera etapa del Proyecto Duplicar, cuyo incremento en la capacidad de transporte del sistema Oldelval se destinará en un 100% al mercado externo.
Por otro lado, el ministro quiere licitar el segundo tramo del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner en septiembre y dejarlo adjudicado en noviembre. “Tenemos tres ofertas. Una de Arabia Saudita, otra de China y otra de Techint-Usiminas. Las primeras dos incluyen el financiamiento de los tubos y de la obra civil”, sostienen en Economía.
Además de la sustitución de importaciones que deriva de esta obra en combustibles líquidos y parte del GNL, el otro gran ahorro viene dado por la reversión del Gasoducto Norte, proyecto que también se buscará poner en marcha en estas semanas de campaña.
En este caso, la obra permitirá reemplazar completamente la importación de gas boliviana y abre la puerta a un primer excedente para colocar en el norte de Chile y Brasil. “Bolivia nos ofreció un contrato a 10 años para exportar a Brasil a través de sus caños, pero por la plata que nos piden nos convendría hacer gasoductos dedicados nuevos”, dicen.
Mientras tanto, el ministro quiere dejar acordada la compra de gas con el país vecino hasta el mes de mayo, para luego dejar caer el contrato de veinte años que en realidad finalizaba en 2026.