El ducto tendrá la capacidad de transportar hasta 125.000 barriles de petróleo diarios y vinculará el área de producción de petróleo Sierras Blancas en Vaca Muerta, centro de operaciones de Shell en la formación neuquina, con la estación de bombeo ubicada en la localidad rionegrina de Allen.
Además, permitirá ampliar la red actual, allanar el camino para aumentar la producción y facilitar la evacuación del crudo a las refinerías de la provincia de Buenos Aires y los puntos de exportación al aliviar el cuello de botella existente en la infraestructura midstream por el fuerte incremento de producción que se produjo en Vaca Muerta.
“Finalmente, luego de la suspensión por parte del gobierno anterior, estamos impulsando el regreso de Shell al régimen del 929”, puntualizó el ministro.
El decreto 929/2013 fue la primera regulación para incentivar el desarrollo de Vaca Muerta, que emitió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, para traccionar puntualmente la inversión conjunta de Chevron e YPF en Loma Campana, la primera explotación a gran escala de shale oil de Vaca Muerta.
Sin embargo, nunca se autorizó a ninguna petrolera a que acceda a exportar el 20% de su producción de petróleo y gas sin retenciones y disponer de las divisas generadas con esas ventas al exterior, que es el espíritu de ese decreto.
Este año, el Gobierno estableció los requisitos y condiciones que las petroleras de Vaca Muerta deberán cumplir para acceder a los beneficios del decreto.