Asimismo, se buscará que el Precio Estacional vuelva a ser fijado a valores que representen el costo de abastecimiento de mediano plazo y que cubra todos los costos de producción más eficientes; y que las tarifas sean fijadas por el ENRE para asegurar la auto sustentabilidad económico-financiera del sector.
Además, se concentrarán los subsidios solamente a los sectores más vulnerables y estableciendo volúmenes máximos de energéticos subsidiados con una “Canasta Energética básica, por zona bioclimática”.
Tal como se había adelantado, el Gobierno nacional buscará recrear los mecanismos necesarios para que el sector privado sea el responsable de la expansión de la infraestructura a su propio riesgo.
Entre las medidas adoptadas se llevará a cabo una readecuación de la estructura tarifaria y sus valores, cuyo plazo no puede extenderse más allá de la revisión quinquenal tarifaria, o 1 año; la reasignación de los subsidios actualmente existentes mediante la Canasta Básica Energética; y la revisión quinquenal tarifaria.
Un punto fundamental del plan del Gobierno nacional consta en la Canasta Básica Energética que se basará en tres pilares fundamentales:
- Determinar los ingresos totales del grupo conviviente en una unidad familiar.
- Determinar una “canasta energética básica” (electricidad+gas), que cubra las necesidades básicas e indispensables de las personas, la cual se determinará en una cantidad de MM3 o kwH/mes que sería el máximo de lo que se considera subsidiable (la Canasta Básica).
- A los fines de determinar la canasta básica se establecerán tipos de consumos en distintas zonas del país.
La idea es contrastar el costo de esas cantidades con el ingreso del grupo conviviente y limitar la incidencia de ese costo a un porcentaje del ingreso subsidiando la diferencia.
Además, el subsidio que otorgará el Estado será el diferencial cuando el precio de la canasta básica energética supera un porcentaje determinado de los ingresos totales del grupo conviviente.