Así lo adelantó Guillermo Ferraro, futuro ministro de Infraestructura, una megacartera que concentrará cinco secretarías clave: Energía, Minería, Comunicaciones, Obras Públicas y Transporte.
Ferraro confirmó en declaraciones a radio Mitre que el secretario de Energía será el consultor Eduardo Rodríguez Chirillo, quien desde marzo trabaja en el armado del plan energético del futuro gobierno de Milei.
Además, adelantó que el eje de la gestión pasará por impulsar la inversión del sector privado en infraestructura, y que para ello “el Estado tiene que reducir su participación en la economía”. Estimó que se necesita invertir el equivalente a 15 puntos del PBI al año porque “el país tiene un atraso de 20 años en infraestructura”.
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Guillermo Ferraro, futuro ministro de Infraestructura del gobierno de Javier Milei.
“Casi todas las concesiones ferroviarias, energéticas, las centrales hidroeléctricas, los corredores viales, tienen su origen en los ´90, vencieron durante los últimos 8 años y las administraciones no generaron nuevas condicionales, con lo cual todas estas obras que fueron concedidas al sector privado hoy están en un portfolio de precariedad, de prórroga, de tenencias precarias, por lo cual no se hacen inversiones porque el privado no sabe si va a continuar y no se ha llamado a nuevas concesiones”, explicó el futuro ministro de Infraestructura
Adelantó que será necesario reformar la ley que le dio marco a las concesiones privadas en los años ´90.
Vaca Muerta
Con respecto a la industria petrolera, Ferraro indicó que “hay que hacer la infraestructura para Vaca Muerta en serio, la explotación no convencional de petróleo y gas requiere de toneladas de arena y de muchísima agua. Hoy no existe un acueducto hacia Añelo, ni una operación de carga eficiente, se hace todo a camiones”.
Más allá del futuro de las concesiones hidroeléctricas cuyos contratos están prorrogados a las empresas AES (Alicurá), ENEL Generación (El Chocón Arroyito), Orazul Energy (Cerros Colorados), la decisión prioritaria que deberá asumir la próxima gestión es la continuidad de la Reversión de Gasoducto del Norte, cuyo proceso de adjudicación está frenado luego de conocerse la ofertas económicas, que estuvieron muy por encima del presupuesto oficial de Enarsa. El proyecto es crucial para garantizar el gas a siete provincias del norte de la Argentina, si es que -como se prevé- Bolivia deja de enviar gas regularmente a la Argentina a partir del año próximo.