El borrador que bajó de la Secretaría de Energía a la Comisión de Energía de Diputados como los “lineamientos” de la iniciativa -y de hecho, no llegó a ser ingresado de modo oficial en el recinto-, anticipa, para los productores de biocombustibles, “la destrucción definitiva del sector”. Si bien por el momento prefieren no dar declaraciones mientras preparan una comunicación oficial que aúna sus apreciaciones al respecto, manifestaron que “no caben dudas de que intervinieron los refinadores de petróleo” en el que -por ahora- aparece como intento de embestida.
Una de las principales preocupaciones que surgen entre los productores de los combustibles verdes es que en el borrador del proyecto se propone un corte mínimo de los combustibles con biodiesel y etanol que bajaría al 5 y 7 por ciento respectivamente.
Con la normativa vigente, se fija hoy el corte del gasoil y las naftas con biodiesel y bioetanol con 10% y 12%, respectivamente. Ese porcentaje fue retocado en enero luego de que se dispongan aumentos en el precio de los biocombustibles en un 60%. En efecto, el Gobierno nacional redujo el corte para la mezcla obligatoria pero solo lo justificó como algo “transitorio” con el fin de controlar la presión sobre los surtidores y sus efectos en la inflación: con el gasoil, lo bajó de un 10% a un 5% en enero, lo pasó a un 6,7 en febrero, a un 8,4% marzo y se prevé que volverá a un 10% en abril.
“Van para atrás con el porcentaje de corte y eso atenta contra el Acuerdo de Paris y con la Ley General del Ambiente, la 25.675, que establece los presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente, la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del desarrollo sostenible en Argentina. Allí queda claro por el principio de progresividad que no se puede ir para atrás con estas medidas”, anticipa una fuente del segmento de los biocombustibles, quien aseguró también que será un argumento para el reclamo que prepara el sector si la medida consigue avanzar en el ámbito parlamentario.
En la reunión previa del bloque del Frente de Todos, ya se habían escuchado las recriminaciones de parte de los senadores, quienes dijeron que “se pone en debate un proyecto que no entendemos”, lo que además, y principalmente, significaba “el cajoneo del tratamiento de la prórroga”. En efecto, para los legisladores que representan a las provincias productoras fue llamativa la posición de los diputados oficialistas que no aceptaron discutir la conveniencia entre la prórroga o la nueva iniciativa de ley, que encima no es tal sino que es apenas un esbozo.
Según las fuentes consultadas del sector, el Gobierno nacional no llegó a unificar los criterios de las distintas áreas que de algún modo se vinculan con la industria y tienen distintas visiones. Una es la de la Secretaría de Energía bajo la órbita de Economía, que es la más cercana a los segmentos petroleros, y la otra es la visión del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca. No obstante, el titular de esa cartera, Luis Basterra, intentó no mostrar fisuras. “Aunque parece poco, por mi experiencia legislativa tenemos tiempo, puedo asegurar que existe la voluntad de sacar la mejor norma posible. Si no se alcanza eso, habrá prórroga; el tema está en discusión y eso es lo más importante”, afirmó.