Además, se realizó un monitoreo de gases en superficie y se proyectan nuevas mediciones para las etapas de fractura, así como la supervisión del ancho de pista y la apertura de traza de cañerías.
Los controles en Río Negro
Desde la Secretaría de Hidrocarburos, el inspector José Ricciardulli destacó que el control técnico se centró en la perforación y el tipo de herramienta utilizada, además de cotejar los reportes diarios de la empresa. “La empresa presenta un parte diario con el avance y maniobras en cada pozo y nuestra tarea es verificar en el campo que esa información coincida con lo que efectivamente sucede”, explicó.
Según Ricciardulli, las tareas actuales se desarrollan con parámetros similares a los registrados en el exitoso proyecto de Confluencia Norte, también operado por Phoenix. “Las expectativas son altas. La perforación avanza de manera muy similar al desarrollo anterior y eso nos permite anticipar buenos resultados en esta nueva etapa”, aseguró.
Río Negro continúa así su tarea de fortalecimiento del rol estatal en el seguimiento ambiental y técnico de las operaciones hidrocarburíferas, con presencia en territorio y herramientas de monitoreo diario. Estos controles son parte de una política activa que acompaña el desarrollo energético con estándares de seguridad, transparencia y sustentabilidad.
El proyecto de Phoenix
El plan de inversiones incluye la incorporación de un segundo equipo de perforación, ya contratado, para comenzar a operar en enero de 2026 y la ya iniciada obra de construcción de una planta de procesamiento de crudo (CPF) con capacidad de tratamiento de 40 kbbl/d que se pondrá en marcha en mayo de 2026.
La construcción de la planta, que fue adjudicada a una empresa neuquina, y se está llevando a cabo en el yacimiento Mata Mora Norte, atenderá el hub no convencional de la compañía y contará con más de 200 trabajadores directos e indirectos.
Phoenix lleva invertidos más de 750 MMUSD en Vaca Muerta en sus activos no convencionales. Mata Mora Norte, su yacimiento insignia, proyecta un plateau de 40.000 bbl/d y con Confluencia Norte y Sur, las áreas recientemente puestas en producción en Río Negro a través del primer proyecto exploratorio de Vaca Muerta en la provincia, la compañía proyecta 70.000 bbl/d, con un inventario de 500 pozos por desarrollar.
Desde el inicio de sus operaciones en Vaca Muerta, el programa de inversiones desarrollado por Phoenix ha sido financiado íntegramente por la compañía a través del respaldo de su principal accionista, Mercuria Energy Trading, uno de los cinco traders de commodities más grandes del mundo.