"Una gran cantidad de inversiones estatales en proyectos petroleros probablemente solo producirán ganancias si el consumo mundial de petróleo es tan alto que el mundo excede sus objetivos de emisión de carbono", dijo Patrick Heller, coautor del informe "Risky Bet" ("Apuesta arriesgada") de NRGI, en referencia a los objetivos fijados en el acuerdo climático de París de 2015.
Las grandes petroleras como BP, Total y Royal Dutch Shell han reducido progresivamente sus estimaciones de precios del petróleo a largo plazo al rango de 50-60 dólares el barril. Sin embargo, algunos analistas prevén niveles aún más bajos, dependiendo del ritmo de la transición energética.
En los países donde se encuentran las NOC, alrededor de 280 millones de personas viven por debajo del umbral de pobreza. Los fondos invertidos en los proyectos petroleros más desafiantes podrían gastarse mejor en atención médica, educación o diversificación de la economía para reducir la desigualdad, según el informe.
"Los gastos de las compañías petroleras estatales son una apuesta muy incierta", dijo David Manley, analista económico senior de NRGI y coautor del informe. Según indicó, las inversiones podrían generar ganancias, pero también podrían "allanar el camino para las crisis económicas en el mundo emergente y en desarrollo y necesitar rescates futuros que le cuestan caro a la gente".
El informe dijo que productores de Oriente Medio como Arabia Saudita se verían menos afectados, ya que sus niveles de equilibrio son más bajos.
No obstante, los países africanos y latinoamericanos -con mayores costos- enfrentan riesgos más elevados y compañías como la mexicana Pemex y la angoleña Sonangol ya están lastradas por la deuda. El esfuerzo de las NOC por bombear más petróleo ya estaba dando escasos beneficios. En promedio, solo un dólar de cada cuatro dólares de ingresos vuelve a las arcas gubernamentales, según el informe.
NRGI se refirió a las fuertes inversiones de SOCAR en Azerbaiyán y NNPC en Nigeria. Según indicó, la mitad de las inversiones de NNPC podrían convertirse en pérdidas si la transición energética global avanza rápidamente.
Otros países donde las inversiones deberían ser revisadas son Argelia, China, Rusia, India, Mozambique, Venezuela, Colombia y Surinam, señaló.