Otras compañías señalaron que mantendrán las modalidades de trabajo que vienen aplicando durante la pandemia, aunque han comenzado a ajustar las medidas de prevención, las cuales -como sucedió en el resto de la sociedad- se relajaron durante los últimos meses. Algunas operadoras vienen manteniendo regímenes laborales de 21 x 7 y 14 x 7.
Más allá de las medidas de prevención, las petroleras mantendrán la actividad en los yacimientos con normalidad. El año pasado se diseñó un protocolo a nivel provincial, que establece una serie de acciones que incluyen aspectos de higiene, distancia social en los espacios comunes, test de temperatura, limpieza de espacios comunes, aforo en los vehículos de traslado a los yacimientos, procedimientos ante casos sospechosos, entre otras.
Entre las 12 medidas anunciadas el viernes por el gobierno de la provincia de Neuquén para mitigar el impacto de la segunda ola de la pandemia, se propuso que el sector petrolero modifique el diseño de los turnos laborales para que haya una menor circulación de trabajadores.
Las petroleras cuentan con departamentos específicos de salud, que se ocupan de prevenir el coronavirus, pero también del bienestar psíquico de los empleados.
“En acuerdo entre las empresas operadoras y los gremios del sector, y en los casos que las condiciones operativas lo permitan, el personal volverá progresiva y temporariamente a esquemas de rotación más prolongados, lo cual colabora a reducir la movilidad y circulación diaria entre los yacimientos y los núcleos urbanos, disminuyendo el riesgo de transmisibilidad del COVID-19”, indicó el gobierno.
Por otro lado, grandes compañías de servicios están contratando personal para sus aéreas de “logística de confort”, para asistir, a través de teletrabajo, las necesidades de los empleados de las operaciones. Su función es garantizar, por ejemplo, la provisión de elementos de higiene y test de detección de coronavirus, o alojamiento.
Ese tipo de asistencia es usual entre las operadoras, que cuentan con departamentos de wellness, dirigidos por profesionales de la salud. En la pandemia ese tipo de áreas ha cobrado más relevancia, no sólo por el control del coronavirus, sino también para contribuir a la salud mental del personal, a través de la disponibilidad de cursos vinculados a la actividad física o arte, por ejemplo.