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VMOS inauguró sus oficinas en Sierra Grande y se superó el 50% de la obra

El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur entra en su fase clave y prepara a la Cuenca Neuquina para operar a escala global.

El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) es la llave para terminar con el cuello de botella en el petróleo en la Cuenca Neuquina. El proyecto es una de las obras cumbre de la industria hidrocarburífera y se prepara para llevar al shale oil a una nueva escala.

La obra avanza sin contratiempos y este miércoles recorrieron los trabajos en la Terminal Punta Colorada donde se construye la playa de tanques que permitirá almacenar el crudo de Vaca Muerta. Asimismo, se inauguraron las oficinas de VMOS en Sierra Grande.

De la recorrida participaron el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck; el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa; la intendenta de Sierra Grande, Roxana Fernández; el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín; el gerente general de Pluspetrol, Julián Escuder; el vicepresidente de Infraestructura de YPF, Gustavo Gallino; el CEO de VMOS, Gustavo Chaab, entre otras autoridades.

Marín Figueroa Weretilneck

Horacio Marín, Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck.

El avance del VMOS

La obra cuenta con un 54% de avance total. Los trabajos avanzan según el cronograma establecido, con progresos visibles tanto en las tareas de soldadura como en el armado de los techos geodésicos de aluminio, que son estructuras claves que garantizan resistencia en un entorno costero y eleva los estándares de seguridad operativa.

La construcción de cada tanque implica un proceso de alta complejidad. Cada unidad se compone de 198 placas de pared y 281 placas de piso, se utilizan alrededor de 1.500 toneladas de acero y se ejecutan más de un millón de pulgadas de soldadura. El montaje del techo, a su vez, requiere la colocación de cerca de 30.000 bulones para completar su montaje. Estas tareas permiten dar forma a estructuras de gran escala.

Con 82 metros de diámetro, 35 metros de altura total y una capacidad de 120.000 metros cúbicos —equivalente al volumen de 50 piletas olímpicas y a la altura de un edificio de diez pisos—, cada tanque se posiciona entre las obras industriales más relevantes del país y de clase mundial.

La Terminal Punta Colorada será el punto final del sistema de transporte de los 437 kilómetros del VMOS, que conectará Vaca Muerta con una instalación diseñada para operar buques VLCC, que por primera vez llegarán al país. Con una capacidad de más de 550.000 barriles diarios, el VMOS permitirá consolidar a la región como un nuevo polo energético.

Inauguración sede VMOS Sierra Grande (3)

VMOS inauguró sus oficinas en Sierra Grande.

Inauguración de las nuevas oficinas

Luego de la visita a la playa de tanques, las autoridades y representantes de las empresas recorrieron las nuevas oficinas de VMOS ubicadas en Sierra Grande.

Allí, Chaab aseguró: “La apertura de estas oficinas fortalece el compromiso de la compañía y sus empresas socias con el desarrollo de Sierra Grande y de la provincia de Río Negro. Hoy inauguramos nuestra casa chica, al mismo tiempo que avanzamos con la construcción de la casa grande en la Terminal Punta Colorada”.

Con más de 140 metros cuadrados, las oficinas se posicionan como el lugar de referencia para la ciudad de un proyecto que va a transformar el futuro productivo de la provincia.

Inauguración sede VMOS Sierra Grande (1)

Un proyecto a gran escala

Horacio Marín sostuvo que VMOS es el primer gran proyecto privado de infraestructura energética de esta magnitud en la Argentina y uno de los más relevantes de América Latina por su esquema de financiamiento y articulación empresaria. Remarcó que la decisión de invertir en Río Negro respondió a previsibilidad, reglas claras y condiciones técnicas adecuadas para exportar al mundo.

Asimismo, el presidente de YPF subrayó que los plazos son determinantes y que cada día cuenta. “Nuestro trabajo es hacer, y hacerlo de la manera más eficiente posible. Esta obra no puede detenerse porque cada día es clave para la Argentina”, afirmó, destacando el compromiso operativo de todas las compañías involucradas.

En ese marco, Weretilneck fue categórico: “es la primera vez que la Patagonia industrializa sus recursos” y señaló que durante décadas la región fue proveedora de materia prima sin capturar el valor agregado, viendo pasar la riqueza sin que quedara plenamente en el territorio.

“Hoy eso cambia. Producimos, procesamos y exportamos desde nuestro golfo, generando trabajo, infraestructura y desarrollo para nuestra gente”, afirmó, posicionando esta etapa como un verdadero punto fundacional.

Weretilneck destacó que acompañar el ritmo de la industria implicó decisiones firmes, estabilidad fiscal y reglas claras. “Nada de esto hubiese sido posible sin liderazgo político para cambiar normas que impedían exportar energía desde este golfo. Defendimos los intereses de Río Negro y generamos las condiciones para que las inversiones lleguen”, sostuvo.