El grupo industrial Instituto Americano del Petróleo (API) reportó que los inventarios petroleros aumentaron en 2,7 millones de barriles la semana pasada, comparado con las expectativas de analistas en una encuesta de Reuters de una baja de 3,2 millones de barriles. "La API hizo saltar las alarmas de sobreabundancia en Estados Unidos", dijo Stephen Brennock, de la correduría PVM.
El petróleo crudo se vio afectado también por la amenaza de Trump de no firmar un paquete de alivio contra el coronavirus por 892.000 millones de dólares, asegurando que quiere que el Congreso aumente el monto de los cheques aprobados por los legisladores el lunes.
No obstante, un dólar más débil limitaba algunas pérdidas. Un billete verde depreciado abarata las materias primas denominadas en dólares, como el crudo, a los tenedores de otras monedas.
Los mercados petroleros siguen agitados por la recuperación futura de la demanda ante el impacto en Reino Unido de una variante altamente infecciosa del coronavirus, que llevó a que muchos países cerraran sus fronteras al país. Los casos de COVID-19 siguieron aumentando en Estados Unidos, con más de un millón de nuevos contagios en solo seis días, y se advirtió a los ciudadanos que eviten viajar en Navidades, reduciendo aún más la demanda de combustible.