Durante el fin de semana, los casos de COVID registraron un incremento, donde algunos países reportaron alzas de contagios diarios de niveles récord, que causaron extensiones de cuarentenas que podrían desacelerar la demanda de combustible.
En este marco, China, el mayor importador del petróleo del mundo, también está detectando aumentos en las infecciones de coronavirus.
Además, la decisión de la nación asiática de terminar con el mal uso de las cuotas de importación, combinado con el impacto de los precios altos del barril, hicieron que las compras chinas de crudo al exterior tocaran su menor nivel en dos décadas este año, a pesar del previsto aumento de las tasas en el segundo trimestre.
Según la agencia, la robusta demanda estadounidense y la previsiones de suministros ajustados contribuyeron a la recuperación de ambos contratos del crudo de una caída de 7% el lunes pasado, para marcar su primera ganancia en 2 a 3 tres semanas.
Se espera que los mercados globales de crudo permanezcan en déficit a pesar de la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados de elevar el bombeo en lo que resta del año.