Las tensiones en torno a la incautación de un barco surcoreano por parte del miembro de la OPEP Irán apoyaron el comportamiento de los precios. La república islámica argumento que el país asiático le debía 7.000 millones de dólares. Además, en una señal bajistas para el mercado, Inglaterra entró en un nuevo confinamiento, debido al aumento de sus casos de COVID-19.
Arabia Saudita argumentó en contra de bombear más debido a nuevos confinamientos, mientras que Rusia encabezó los pedidos de una mayor producción, citando la recuperación de la demanda. Según un documento de la OPEP del 4 de enero, el grupo está estudiando un recorte de producción de 500.000 barriles por día para febrero y otros tres escenarios que incluyen una producción estable o un aumento de 500.000 bpd. La OPEP+ tiene previsto retomar las conversaciones.
"El crecimiento de la demanda a corto plazo se está estancando debido al resurgimiento de COVID-19 en América del Norte, Europa y el Medio Oriente y es probable que se produzcan caídas más profundas en los próximos meses", dijo Fitch Solutions, agregando que se espera que Brent promedie 53 dólares el barril este año.