A las 1107 GMT, el crudo Brent para julio ganaba 74 centavos, o un 2,07%, a 36,49 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) subía 76 centavos, o un 2,27%, a 34,24 dólares el barril. Ambos referenciales tocaban sus máximos desde el 11 de marzo.
"El suministro global ha sido reducido en un alto grado", dijo Paola Rodríguez Masiu, analista de Rystad Energy. "Ahora estamos en un camino claro hacia una recuperación gradual".
En la última señal de que el exceso de suministro se está aliviando, los inventarios petroleros en Estados Unidos cayeron en 5 millones de barriles la semana pasada. Los analistas esperaban un aumento.
Al mismo tiempo, hay evidencias de una recuperación en el uso de combustibles. La aerolínea británica Easyjet planea reiniciar algunos vuelos el 15 de junio, lo que apunta a una mayor demanda de combustible para aviones.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo, Rusia y otros aliados, un grupo conocido como OPEP+, acordaron reducir su bombeo en una cifra récord de 9,7 millones de barriles por día (bpd) desde el 1 de mayo para respaldar al mercado.
En lo que va de mes, la OPEP+ ha reducido sus exportaciones de crudo en unos 6 millones de bpd, de acuerdo a firmas que siguen los flujos, lo que sugiere un fuerte inicio de cumplimiento del pacto. La OPEP afirma que el mercado está respondiendo bien.