De acuerdo a la compañía, el número de infecciones por coronavirus en Lindero “tuvo un impacto significativo en el desempeño de las operaciones, ya que un total de 160 personas dieron positivo, lo que representa el 18% de la fuerza laboral”.
A lo largo del trimestre, Fortuna Silver Mines debió suspender de manera voluntaria e intermitente los diferentes procesos en el sitio por 16 días, lo que afectó directamente el progreso de la producción de oro y redujo la cantidad de mineral entregado a la plataforma de lixiviación en pilas.
Actualmente, la elaboración anual del yacimiento salteño es de entre 90.000 y 110.000 onzas. Las cifras obtenidas evidencian un descenso de 50.000 onzas a diferencia de lo estimado en enero.
“Las estrictas restricciones de viaje impuestas por el Gobierno han provocado interrupciones en la contratación y el movimiento de personal calificado y retrasos en el acceso, lo que resultó en un mayor tiempo de inactividad mecánica que llevó a que se entreguen menos toneladas de mineral procesado a la plataforma de lixiviación”, detallaron.
Según indica el comunicado de la empresa, la producción de oro para el trimestre fue de 19,521 onzas, el 73% del plan, integrado por 18,726 onzas en doré y 794 onzas de inventario de oro en carbono (GIC). Además, la trituración primaria y secundaria del área promedió 14.870 toneladas por día durante el período, lo que representa el 79% de la capacidad de diseño.
Para finalizar, la firma señaló que, a fin de abordar los desafíos impuestos por el panorama epidemiológico actual y en miras a aumentar su actividad en Lindero, ya comenzó a trabajar en la expansión de su planta de procesamiento, para de esta manera “lograr la capacidad de elaboración total a principios del cuarto trimestre de 2021”.