"El principal factor que está apoyando al oro en este momento es la cantidad extraordinaria de estímulos de los bancos centrales. No creo que esto haya sido incorporado por el mercado del todo, aún", dijo Craig Erlam, analista de la firma OANDA.
"Parece perfectamente razonable, bajo estas circunstancias, que el oro alcance o supere la marca récord que anotó tras la crisis financiera (de 2008). El nivel de 1.800 dólares (por onza) no está muy lejos", añadió.
Las ventas minoristas de Estados Unidos se desplomaron en 8,7% el mes pasado, el mayor declive desde que el Gobierno empezó a tomar estos registros en 1992; mientras que la producción de manufacturas sufrió su baja más acentuada en más de 74 años.
En tanto, la confianza de las empresas japonesas se hundió a mínimos de una década en abril; al tiempo que los gastos minoristas en Reino Unido se derrumbaron en más de 25% durante las dos primeras dos semanas de restricciones al movimiento en el país.
Ahora la atención de los inversores se volcará a los datos de pedidos de subsidios estatales por desempleo que publicará Estados Unidos a las 1230 GMT.
Entre otros metales preciosos, el paladio ganaba 0,9% a 2.199,26 dólares la onza; mientras que el platino subía 0,8% a 785,88 dólares la onza; y la plata cotizaba estable en 15,48 dólares la onza.