Rusia cerró el grifo a la Europa occidental y ahora Europa busca diversificar sus proveedores.
Que Petronas apueste a convertir a la Argentina en exportadora de GNL forma parte de una estrategia para consolidarse en el continente americano. En Canadá está contribuyendo a la exploración de shale gas y junto con otros socios están diseñando una planta de GNL.
La compañía con base en Kuala Lumpur es la tercera productora de GNL y sus negocios se expanden a Australia y Egipto para aplicar esta tecnología capaz de descender 160 grados el gas, comprimiéndolo 600 veces y facilitando su transporte por barco.
En Europa, Reino Unido empezó a analizar la habilitación del fracking para explotar sus propias reservas de gas natural a partir de las rocas madres.
Como el gobierno con base en Londres dejará de importar gas ruso a finales de año, que representa el 8% de su demanda interna, el Ministerio de Energía y Estrategia Industrial considera “absolutamente correcto” que el Reino Unido explore “todas las posibles fuentes de energía domésticas”.
Sudáfrica abrió la consulta pública sobre el fracking, especialmente en la región de Karoo, donde empresas como Shell estuvieron interesadas en indagar en las reservas de gas no convencional. Las quejas de agricultores y ambientalistas llevaron a anular la actividad hidrocarburífera allí hace cuatro años.
El país africano está sufriendo cortes de energía y necesita diversificar su matriz energética dado que utiliza viejas centrales eléctricas a carbón. Además, esas instalaciones son propensas a fallas y contribuyen a la contaminación, por lo que una estrategia de descarbonización hacia el gas natural es la apuesta más seria que tienen.
Una historia con algunos puntos de contacto con la Argentina, que en los últimos 15 años vio transformarse su realidad energética de una crisis por falta de recursos a una crisis por falta de infraestructura, descubriendo un enorme potencial en Vaca Muerta. ¿Podría Sudáfrica encontrar su propia Vaca Muerta?
La oportunidad de aprovechar los recursos de gas en Vaca Muerta, junto con los que tienen el resto de las cuencas como la Austral, requiere varias fuentes de evacuación. Ya sea gasoductos para el consumo interno y la exportación a países de la región, como el GNL para cruzar los océanos o la petroquímica.