Los recortes previstos representan un cambio radical de Rusia y Arabia Saudita, que habían amenazado con aumentar su bombeo en una batalla por participación de mercado luego de que un pacto previo entre la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y otros productores colapsó a comienzos de marzo.
Los líderes de Rusia, Estados Unidos y Arabia Saudita sostuvieron una serie de llamadas telefónicas la semana pasada para esbozar el acuerdo que podría reducir hasta 20 millones de barriles de petróleo por día (bpd) del mercado, cerca de un cuarto de la oferta total. "El presidente Vladimir Putin tuvo tantas llamadas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la semana pasada como las que tuvo durante todo el año pasado", dijo el jefe del fondo soberano ruso RDIF, Kirill Dmitriev, a CNBC.
Trump ha dicho que ayudó a mediar el acuerdo. Estados Unidos también accedió a recortes adicionales en nombre de México, ayudando a salvar el acuerdo luego de cuatro días de negociaciones. Dmitriev, uno de los principales negociadores de Moscú y cuyo fondo compartió el costo de la ayuda médica de Rusia a Estados Unidos, cree que el acuerdo ayudará a salvar más de 2 millones de empleos estadounidenses, dijo a CNBC.
"Este es un ejemplo de trabajo conjunto por el bienestar de nuestras naciones", comentó Dmitriev. Sin el acuerdo, los precios del petróleo podrían haber colapsado a menos de 10 dólares por barril desde los más de 30 dólares actuales, agregó.