"No creo que haya necesidad de necesitar crudo adicional más allá de lo que ya está planeado", explicaron cuatro fuentes a la agencia Reuters.
La semana pasada, el Gobierno del presidente estadounidense Joe Biden instó a la OPEP y a sus países aliados a impulsar la producción petrolera para hacer frente al aumento de los precios de la gasolina, que considera como una amenaza para la recuperación de la economía mundial.
Para julio, el grupo acordó elevar la producción en 400.000 barriles por día (bpd) al mes a partir de agosto, hasta que sus actuales recortes de suministros, que llegan a 5,8 millones de bpd por mes, se eliminen por completo.