La OPEP+, que agrupa a los países de la OPEP y a aliados como Rusia, se ha negado a aumentar la producción para reducir los precios del petróleo, pese a las presiones de los principales consumidores, entre ellos Estados Unidos, para ayudar a la economía mundial.
No obstante, los precios han caído por debajo de los 90 dólares por barril, desde los 120 dólares de los últimos meses, debido a los temores sobre la economía mundial y al repunte del dólar estadounidense tras la subida de tipos de la Reserva Federal.
"Puede ser tan importante como la reunión de abril de 2020", dijo la fuente, refiriéndose a cuando la OPEP+ acordó recortes de suministro récord de alrededor de 10 millones de bpd, o el 10% de la oferta mundial, mientras la pandemia del COVID-19 golpeaba la demanda.
Un recorte significativo de la producción podría enfadar a Estados Unidos, que ha estado presionando a Arabia Saudita para que siga bombeando más para ayudar a que los precios del petróleo se suavicen aún más y reducir los ingresos de Rusia, en un contexto de castigo de Occidente a Moscú por la guerra de Ucrania.
Occidente acusa a Rusia de invadir Ucrania, pero el Kremlin califica el movimiento de operación militar especial.
Arabia Saudita no ha condenado las acciones de Moscú ante las difíciles relaciones con el Gobierno de Joe Biden.