En este marco, una fuente de Rusia explicó a Reuters que al país "le preocupa que el repunte de los precios pudiera revivir un auge en la producción de esquisto estadounidense".
"Los países de la OPEP+ deberían estar en alerta máxima con este nivel de valores dadas las previsiones alcistas para la producción de petróleo de esquisto en 2022", indicó la fuente, que agregó que los altos precios del crudo también están afectando los márgenes de ganancias de las refinerías rusas.
La OPEP+ elevó su objetivo de producción cada mes desde agosto en 400.000 barriles por día (bpd) a medida que revierte los recortes de bombeo récord realizados en 2020. Los planes actuales verían a la alianza de naciones hacerlo nuevamente en marzo.
"Es muy probable que busquemos otros 400.000 barriles por día", dijo una de las fuentes de la OPEP+. "No hay razones en contra", añadió.
A pesar de sus mayores objetivos, la producción real de OPEP+ no logró seguir el ritmo debido a que algunos miembros tuvieron limitaciones de capacidad.
En tanto, varios bancos y analistas, incluidos Morgan Stanley y JP Morgan, esperan que los precios del petróleo superen los 100 dólares por barril más adelante en el año, en medio de la limitada capacidad disponible de la OPEP+ y la fuerte demanda.
Sin embargo, algunas fuentes de la OPEP+ creen que el reciente repunte de los precios se debe más a las tensiones geopolíticas que a los fundamentos del mercado.
"Con la tensión ruso-ucraniana uno podría esperar eso, pero seguro que no es un problema de suministro", dijo una de las fuentes sobre las perspectivas del petróleo a 100 dólares.