El Brent ganaba 3,41 dólares, o un 4,7%, a 76,13 dólares el barril, luego de caer 9,50 dólares el viernes. El West Texas Intermediate (WTI) subía 3,07 dólares, o un 4,5%, a 71,22 dólares el barril, luego de hundirse 10,24 dólares en la sesión previa. Antes del viernes, el valor del crudo estaba por encima de los 80 dólares por unidad.
"Vimos algunas correcciones, ya que la caída del precio del petróleo del viernes fue exagerada", dijo Tatsufumi Okoshi, economista senior de Nomura Securities.
Las bolsas europeas también repuntaban el lunes, mientras que los bonos, considerados como refugio, perdían terreno. El crudo registró el viernes su mayor caída diaria desde abril de 2020, ya que los inversores temían que las medidas para contener el virus, como las prohibiciones de viaje, frenasen la demanda.
"No puedo evitar sentir que los mínimos del viernes fueron probablemente la ganga del año si uno es comprador de petróleo, especulativo o físico", declaró Jeffrey Halley, de la corredora OANDA.
Japón, la tercera economía más grande del mundo, comunicó que cerraría sus fronteras a los extranjeros y se sumó a Israel al tomar algunas de las medidas más estrictas contra la variante.
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Foto de archivo del logo de la OPEP en la sede del cartel en Viena. Jul 2, 2019. REUTERS/Lisi Niesner
La aparición de ómicron ha creado un nuevo desafío para la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados, grupo conocido como OPEP+, que se reunirán esta semana para discutir sus políticas.
La alianza pospuso reuniones técnicas esta semana para tener tiempo de evaluar el impacto de ómicron en la demanda, pero Rusia dijo que no ve la necesidad de una acción urgente en el mercado, minimizando la posibilidad de cambios en su acuerdo.
El mercado petrolero también está atento a la reanudación el lunes de las conversaciones sobre la reactivación del acuerdo nuclear de Irán de 2015, que podría aumentar el suministro mundial si llegan a buen puerto.