“Desde la Secretaría de Energía, y en sintonía con un Gobierno Nacional responsable y comprometido, vamos a verificar que todas las operaciones en el marco energético, se desarrollen con las más exigentes normas internacionales de cuidado ambiental.”, y agregó que “este es un paso fundamental para poner en valor los recursos hidrocarburíferos que cuenta el lecho marino argentino y con ello, la reafirmación de la soberanía sobre nuestro territorio marítimo”.
La declaración de impacto ambiental junto con el decreto 870/21 para autorizar la prórroga por hasta dos años del primer período exploratorio de los permisos otorgados en la Ronda 1, que incluye las áreas Can 100, CAN 108 Y CAN 114, promueven el impulso de la actividad offshore. Martínez aseguró que la producción offshore “es una fuente importantísima en reservas gasíferas, que representan el 18 % del gas que consumimos en nuestro país”.
OFFSHORE Exploración de petróleo y gas en el mar _ 1.jpg
La producción de offshore se desarrolla desde la década del 70 en el país, con 280 pozos entre exploración y explotación.
"Desarrollar las áreas offshore es también tener una política energética federal que apuesta a potenciar todas las cuencas productivas del país y de esta forma entrelazar con el aparato productivo local los bienes y servicios que serán necesarios para llevar adelante su producción”, sostuvo Martínez en un comunicado oficial.
"Cabe destacar que no se han registrados ningún incidente de tipo ambiental ni accidentes con daños a la integridad física de los trabajadores en más de 50 años de desarrollo de offshore en Argentina", apuntó la Secretaría de Energía en la comunicación.