El pozo Argerich-1 será perforado por el consorcio integrado por Equinor (operador), YPF y Shell, y explorará la posible existencia de un yacimiento convencional que podría producir más de 200.000 barriles diarios de petróleo, en caso de ser exitoso. Es una cifra cercana a lo que produce hoy YPF y al aporte de Vaca Muerta.
Se estima que, en caso de un hallazgo de crudo, la inversión rondaría entre los U$S 5.000 y U$S 45.000 millones y que generaría entre 27.000 y 112.000 puestos de trabajo promedio, con ingresos a las arcas del Estado de 98.000 millones de dólares.
La relación geológica entre la Cuenca Argentina Norte y el continente africano entusiasma a las compañías. En enero de 2022, se anunciaron dos importantes descubrimientos de hidrocarburos en Namibia, en la cuenca de Orange, África del Sur.
Shell descubrió de petróleo liviano en el pozo Graff-1 e inició la campaña de delineación para conocer el volumen total de hidrocarburos en el yacimiento, que podría alcanzar los 1.000 millones de barriles de petróleo.
En febrero, Total Energies, anunció el descubrimiento de otra importante acumulación de petróleo confirmada por el pozo Venus-1, perforado a pocos kilómetros de Graff. Venus podría contener hasta 3.000 millones de barriles de petróleo y, si bien la acumulación está a profundidades de agua de 3.000 metros bajo el nivel del mar, lo que supone un desafío para su desarrollo y puesta en producción en aguas ultra profundas, los importantes volúmenes encontrados podrían acelerar el desarrollo tecnológico para operar en dichas condiciones.
Hace 121 millones de años, durante la edad Aptiana del período Cretácico, cuando se formaron las acumulaciones recientemente descubiertas en Namibia, África estaba mucho más cerca de América del Sur que en el presente. De hecho, Venus no debe haber estado a más de 200 km de las áreas exploratorias de la Cuenca Argentina Norte.