"Para los próximos 15 días no vemos eventos muy importantes, sólo nieve el 9 o 10 de agosto pero que va a ser muy poca y no va a revertir la situación", afirmó el funcionario en un entrevista radial sobre la sequía que plantea perspectivas difíciles hacia los meses de primavera y verano.
Ante esa realidad, desde la AIC se propuso intervenir en los contratos con las hidroeléctricas y restringir el uso de agua. Así, se estableció como prioridad el consumo ciudadano, el riego y la industria. Sólo el agua que se use para esos tres fines podrá pasar luego por las turbinas para la generación de energía, por lo que se solicitó a la Secretaría de Energía de Nación que se busquen fuentes alternativas de energía para la temporada de verano, ya que las represas no podrán generar el caudal suficiente para abastecer la demanda energética de esta temporada.
Según se estableció, para esta temporada sólo se podrán erogar 300 metros cúbicos por segundo aguas abajo de Arroyito y 35 metros cúbicos aguas abajo del Chañar, por el río Neuquén. "Cuando comience el riego en agosto se lleva el nivel a 90 o 100 metros para trabajar en la prevención de heladas y el desarrollo de la fruticultura", afirmó Sapag.
La sequía se ve reflejada en el Dique Ballester 3.mp4
El referente de la AIC aclaró que el río Limay se alimenta principalmente de lluvias, mientras que el Neuquén depende de la caída de nieve para sostener su caudal. Ante la falta de ambos fenómenos climáticos, la falta de agua complicará la operación de las hidroeléctricas.
Sapag justificó la decisión de AIC y agregó que desde las empresas que gestionan las represas deben comprender la situación de crisis excepcional. También pidió un esfuerzo al ciudadano común, que debe ahorrar en su consumo diario de agua y energía. "No sólo por cuidar el bolsillo individual sino por una cuestión solidaria y de comunidad", dijo en diálogo con La Red.
Otro factor de riesgo que causa la prolongada sequía es el riesgo de incendio. Sapag explicó que la situación de la pandemia y la crisis económica van a incrementar el flujo de familias que eligen el campamento como modalidad para vacacionar. Y, en ese sentido, detalló que es necesario que sólo se instalen en lugares habilitados, que no prendan fuego o que apaguen todas sus fogatas para evitar el peligro de incendios forestales.