México importa al menos un 70% de su consumo de gas, principalmente de Estados Unidos. En octubre, los envíos del combustible por gasoductos desde su vecino del norte llegaron a cotas máximas. El gobierno de López Obrador busca incentivar la producción local para reducir a la mitad el volumen de importaciones hacia 2024, pero áreas de gas convencional y no convencional que planeaban ser ofrecidas para explotación aún no han sido licitadas. “Se va a tener gas, pero nos va a llevar mucho tiempo ser autosuficientes”, dijo. “Vamos a tener que estar importando gas porque se descuidó por completo la producción”, indicó.