Por su parte, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) informó hoy que su canasta de crudo cotizó ayer en baja, a US$ 63,26, frente a los US$ 64,66 del miércoles último.
"Uno debería estar preparado para sorpresas negativas cuando se trata de la demanda china", dijo Eugen Weinberg, analista de Commerzbank, a la agencia Reuters. "El impacto de este asunto es enorme por las restricciones que se están aplicando a la temporada más ajetreada para la industria del transporte y de viajes en China", añadió.
China es el segundo mayor consumidor de petróleo en el mundo, de modo que cualquier ralentización en el tráfico aéreo y de transporte terrestre podría alterar las previsiones sobre la demanda global.
En un factor que ofrecía cierto respaldo a los precios, la Administración de Información de Energía (EIA) dijo en su último reporte semanal que los inventarios de crudo de Estados Unidos cayeron 405.000 barriles al 17 de enero.
De todas maneras, la tendencia al alza para los precios era limitada. Los inventarios en el mundo industrializado están por encima del promedio de cinco años, según las cifras de la OPEP, lo que de acuerdo a analistas opaca los efectos positivos de reducciones de suministros.