Las proyecciones de exportaciones de cobre de Argentina para el período 2023-2035 son, según la Secretaría de Minería de la Nación, extraordinariamente prometedoras. Si se dan las condiciones macroeconómicas esperadas y se cuenta con la infraestructura necesaria, se estima que, no antes de 2029, las exportaciones de cobre alcanzarán los USD 3.030 millones.
Este valor se prevé que continúe ascendiendo, alcanzando un pico en 2033, con un valor proyectado de USD 11.742 millones. Estas cifras subrayan un potencial de crecimiento exponencial que podría transformar la economía del país.
La mirada en las inversiones
De acuerdo al reporte, para materializar estas ambiciosas proyecciones, se estimó que los proyectos requerirán una inversión de capital total (CAPEX) del orden de los USD 22.112 millones.
Este gasto en inversión demuestra el gran compromiso de los proyectos en desarrollo y la magnitud del esfuerzo necesario para poner en marcha estas operaciones a gran escala.
La aprobación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), con sus facilidades tributarias y cambiarias, se espera que sea un factor clave para atraer el capital necesario y fomentar un aumento de las inversiones en el sector.
Escenario global
El resurgimiento del sector minero en Argentina está estrechamente ligado a la creciente demanda mundial de cobre, impulsada por la transición energética global.
El cobre es un componente indispensable en tecnologías limpias, como la generación de energía solar y eólica, los vehículos eléctricos y las redes de almacenamiento de energía.
Este contexto global de cambio hacia economías de bajas emisiones de carbono posiciona a los países con grandes reservas de cobre como Argentina en una posición de privilegio para el futuro.