¿Cuáles son los principales cambios? En principio, la normativa sustituye de manera integral el Anexo del Decreto 2686/93 por una nueva reglamentación actualizada. Entre las novedades más relevantes se establece la obligación de constituir un Domicilio Legal Electrónico para todos los inscriptos. Este domicilio servirá para validar notificaciones y resulta indispensable para las presentaciones anuales.
Asimismo, la presentación de declaraciones juradas anuales e informes económico-financieros se realizará exclusivamente a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD). Esta digitalización agiliza procesos que antes demandaban mayor tiempo y recursos.
En materia de importaciones, el régimen se integra al Sistema de Ventanilla Única de Comercio Exterior Argentino (VUCEA) y al Sistema Malvina. Esta integración permite validaciones automáticas que reducen tiempos y costos operativos para las empresas mineras.
Más cambios
La nueva norma redefine el concepto de integración regional y amplía el límite de distancia entre yacimientos y plantas de beneficio a 500 kilómetros. Esta medida, que se alinea con excepciones ya otorgadas, fomentará la competitividad al extender la cadena de producción a un territorio más amplio y promoverá el crecimiento sostenido de la actividad.
Por otra parte, se introduce un régimen específico para prestadores de servicios mineros. Estos sujetos deberán acreditar que un porcentaje mínimo de su facturación anual proviene directamente de la actividad minera para mantener los beneficios de importación del artículo 21 de la ley. De esta forma, se garantiza que los incentivos alcancen realmente a quienes contribuyen al sector.
La reforma perfecciona el procedimiento para obtener el certificado de estabilidad fiscal por 30 años. Se aclara que este beneficio tiene carácter declarativo y que la fecha de vigencia corresponde a la presentación del estudio de factibilidad original. Esta precisión reduce la incertidumbre jurídica que rodeaba el beneficio.
En el ámbito impositivo, se optimiza el procedimiento de devolución acelerada del Impuesto al Valor Agregado (IVA) durante la etapa de exploración. Las empresas verán simplificada la documentación requerida y eliminada la obligación de notificar trabajos exploratorios previos. Esta medida alivia la presión financiera en una fase crítica del proyecto minero.
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Ampliación estratégica: el límite para integración regional entre yacimientos y plantas de beneficio se extiende hasta 500 kilómetros.
Armonización ambiental y declaraciones oficiales
El decreto pone en sintonía las exigencias de la Ley de Inversiones Mineras con la Ley General del Ambiente N° 25.675. A partir de ahora, la acreditación del Seguro Ambiental Obligatorio (SAO) satisface el requisito de previsión para la remediación de alteraciones ambientales. Las autoridades consideran este instrumento más eficaz y verificable que el anterior asiento contable.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, destacó que “estas modificaciones permiten simplificar, reducir costos y bajar la incertidumbre asociada a cada intervención estatal”. Sturzenegger enfatizó que “menos trámites es menos riesgo”, una frase que resume el espíritu de la reforma.
Impacto esperado y plazos de implementación
Las nuevas disposiciones entran en vigencia a partir del miércoles 24 de junio de 2026. La Secretaría de Minería dispone de un plazo de 60 días corridos para dictar las normas complementarias y aclaratorias necesarias para su plena implementación.
Esta actualización normativa llega en un momento clave para la minería argentina, sector estratégico por su potencial exportador y capacidad de generar empleo de calidad en regiones del interior del país. Al reducir costos operativos y burocráticos, el Gobierno busca posicionar al país como destino más atractivo para inversiones mineras en un contexto regional e internacional competitivo.
Expertos del sector valoran positivamente la digitalización de trámites y la ampliación de la integración regional, ya que facilitan la planificación de proyectos a mayor escala. La simplificación en la devolución del IVA durante la exploración resulta especialmente relevante, porque alivia la carga financiera en etapas donde los flujos de caja suelen ser negativos.
La reforma también refuerza la seguridad jurídica al clarificar plazos y requisitos, elemento fundamental para atraer capitales de largo plazo. De esta manera, el Estado moderniza su rol, pasando de un modelo intervencionista a uno facilitador que prioriza la eficiencia sin descuidar estándares ambientales.